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Artículo · 13 de septiembre de 2026

Por qué la latencia de una voz con IA se mide en milisegundos

Un chatbot de texto puede tomarse unos segundos y nadie lo nota. En el teléfono no: el silencio es parte de la conversación, y se mide.

Qué hay dentro de una respuesta

Entre que la persona termina de hablar y la voz empieza a sonar pasan tres cosas en cadena: el reconocimiento de voz convierte el audio en texto, el modelo de lenguaje decide qué contestar, y la síntesis convierte esa respuesta en audio. Cada pieza tarda, y las tres se suman.

En SARI esa cadena completa responde en unos 600 ms, y en unos 160 ms cuando la pregunta ya está en su banco de respuestas y no hace falta pensarla. Abrir la sesión, hasta el primer audio, cuesta 57 ms de mediana. Son cifras del motor, medidas en el servidor.

Por qué 600 ms y no dos segundos

En una conversación hablada entre personas, el turno cambia en unos pocos cientos de milisegundos. Más allá de un segundo el que llama empieza a dudar de si lo oyeron; a los dos segundos repite la frase o cuelga. Por eso la cifra importa en milisegundos: no es un número de marketing, es el umbral a partir del cual la conversación deja de sentirse como tal.

Dejarse interrumpir también es latencia

A eso se le llama barge-in: si la persona habla mientras la voz está respondiendo, la voz se calla y escucha. Parece un detalle y es lo que separa una conversación de un contestador. Para hacerlo por altavoz hace falta cancelación de eco, porque si no, la voz se interrumpe a sí misma al oírse por el micrófono.

El demo público mide esto en vivo: el tiempo que muestra es desde que terminas de hablar hasta que suenan las primeras muestras de la respuesta, con reconocimiento, modelo y síntesis incluidos.

Lo que la red suma según dónde estés

Las cifras del motor se miden en el servidor. Lo que el visitante siente suma la ida y vuelta de red hasta el nodo: desde Colombia hasta Helsinki son unas décimas de segundo más; desde Europa, casi nada. Por eso en el demo la latencia se ve distinta según el país, y por eso un despliegue serio elige la jurisdicción del nodo también por cercanía a quien llama.

Cuando un proveedor se demora

Reconocimiento, modelo y síntesis son de proveedores distintos, y cualquiera puede tener un mal momento. En SARI, si el primario tarda más de 450 ms entra el suplente: ninguna pieza es punto único de falla. No hace que la respuesta sea más rápida en promedio; hace que el peor caso no sea una llamada muda.

Darío Santiago, fundador y arquitecto jefe de SARIBOT SAS. Ingeniero de telecomunicaciones y de sistemas, más de cuarenta años en software de misión crítica y voz sobre IP. LinkedIn.